lunes, 31 de enero de 2011

Primer destino en Ecuador, Guayaquil.

Apenas llegamos a la terminal, y como no tengo ni idea de que me puede ofrecer Ecuador, pedimos información en turismo, y llamamos a un hotel donde se ofrecia alojamiento a 11 dolares. Cuando llegamos al hotel, en el mero centro de la ciudad y creyendo que ese era el precio por persona, fui linda la sorpresa al saber que era el precio por la habitación doble! Esto no es dato menor, ya que la moneda corriente en este país es el dolar estadounidense, que desde el 2001 es la divisa oficial.

Que el dolar estadounidense sea la moneda acá me resultó muy chocante porque utilizar un billete donde dice "In god we trust" en un país donde se habla Español y donde la iglesia en el supuesto nombre de Dios persiguió, torturó y aniquiló a tantos nativos originarios de aquí, me resulta algo muy dificil de entender y digerir. No me gusta para nada tampoco ver que en la moneda de 1 dolar este esa frase junto a la cara de una indigena con cara de sufrimiento. Algunas veces pienso que se confundieron y quisieron escribir "In gold we trust", y de esa forma se podría justificar que algunas paredes enteras esten recubiertas de oro en más de una iglesia Latinoamericana...

Una vez que deje la mochila en el hotel, salir a caminar bajo la leve lluvia que caia, fue una linda opcion para amenizar la busqueda de una cena. La panza llena, y las gotitas pegando en la ventana no me dejaron otra opción que ir a dormir.

Sabado 29/01 No pudimos esperar para disfrutar del primer desayuno en esta tierra, y por eso pedí un "Bolón de Verde con Queso" acompañado de Jugo de Piña, por la suma de U$S 1,70. Si te estas preguntando que es el "Bolón de Verde con Queso" es una especie de albondiga gigante de algo que parece papa con queso derretido y freído en aceite. Pregunté a la señora que atendía que era el "Verde" y me dijo: -El verde es... el verde es es eso, verde.- por lo que mi interrogante fue respondido de forma muy específica :p

Con la panza a punto de explotar, el Malecón 2000 fue la opción elegida para hacer la digestión mientras uno camina. Disfrutando de este paseo muy moderno, uno puede encontrarse con plazas, fuentes, negocios, centros culturales, museos y una hermosa vista del río, las islas, y el resto de la ciudad (paisaje con alguna similitud a la vista de Rosario junto al río Paraná).

Uno de los museos que están en el Malecón 2000, es el Museo de Arqueología y Arte Moderno al que visitamos y en el que vimos cientos de objetos de las diferentes culturas de este país y de otros limítrofes, junto a otras exposiciones más actuales. Cerca de este museo, se encuentra el cerro "Santa Ana", que alberga a una especie de "Caminito porteño" pero en versión ecuatoriana, donde en lugar de tango se escucha salsa y reggeaton a todo volumen. Atravesando todo este recorrido y subiendo algo más de 400 escalones uno llega al faro que junto a una iglesia coronan la cima de este cerro y ofrecen una vista espectacular de toda la ciudad. Luego de bajar, el hambre se hizo presente y por U$S 1,10 comí una presa de Pollo con arroz, puré y un vaso de jugo, una ganga.

Caminando perdidamente por la ciudad, llegué hasta la catedral de la ciudad (me sorpredió que la misma tenga paredes vacías, no tenga órgano y tampoco nada de oro). Frente a la misma, se encuentra una plaza de la que me habían hablado y de la que no tenía idea que existiera. "La plaza de las iguanas" es famosa porque alberga cientos de iguanas de diferentes tipos y tamaños y que junto a tortugas acuáticas, peces y palomas adornan este curioso lugar que más que plaza parece zoologico.

Guayaquil es super húmeda, por eso la sed me obligó a tomar otro licuado de frutas, esta vez de piña y frutillas para refrescarme un poco e ir a dormir una siestita. A la noche, la lluvia impidió cualquier plan, porque la misma fue muy fuerte y no dejó de caer por horas. Por eso resignado en la habitación del hotel prendí la televisión y grande fue mi sorpresa al ver que en un canal de Ecuador estaban pasando un especial de Fito Paez en el teatro "El Circulo" de Rosario y dío la casualidad que la primer frasé que escuché cantada por este señor fue: -"Ceeeeeeeeerca, Rosario siempre estuvo cerca..."-
Por eso y por un largo rato este vagamundo se acordó y sintió que siempre va a ser Rosarino, disfrutó de todo el concierto de este paisano y se fue a dormir extrañando un poco su ciudad, sus amigos, su familia y sus afectos.

Domingo 30/01 Otro desayuno ecuatoriano para empezar el día y cargar energía: "Bomba de papa rellena de Pollo" acompañada de jugo de frutillas. Una caminata por el sector del Malecón que no habíamos recorrido sirvió de digestivo y para tener un vistazo de otra parte de la ciudad que no habíamos visto y de la que me puse a tomar algunas fotografías.

Esta vez el paseo fue corto porque pasando el mediodía dejaríamos esta ciudad para irnos a la costa, a disfrutar de otros días de surf, playa y mar en el tan comentado y nombrado pueblo de "Montañita"

En resumen, Guayaquil me sorpredió por lo moderna que se muestra al que recién llega a esta ciudad, su terminal de autobuses, su aeropuerto, su sistema de transporte es muy ordenado. Es una ciudad que me recuerdo muchísimo a Rosario por estar junto a un río y externderse a sus orillas, en resumen, estoy feliz de haber visitado este lugar al que mucha gente no recomienda.
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