lunes, 14 de junio de 2010

Rosario siempre estuvo cerca...

Y finalmente volvi a mi ciudad. Ciudad que la encuentro muy agitada despues del descenso de Central. Ciudad que crece a pasos agigantados. Ciudad que no me permite recordar los nombres de algunas calles. Ciudad que me hace cruzar con amigos caminando por la calle. Ciudad que me encuentra con conocidos que no te saludan.

Rosario, mi ciudad, a la que tantas veces no siento como mía. Ciudad a la que tantas veces olvido un poco. Ciudad que cuando la piso la hecho de menos. Rosario, que cosas raras que me haces sentir, pero no puedo evitarlo, te quiero y te detesto a la vez, con 28 años todavia no te entiendo...

Pero Rosario tiene a mi familia, mis viejos, mis primos hermanos y todos sus hijos que son lo que mas me duele cuando estoy lejos, mis ti@s, y los amigos de siempre y los no tan de siempre, y ese medico-amigo que siempre me da una mano.

Y esta semana en Rosario se me escapó del calendario y el reloj. Tramites, gente visitada y sin visitar, partido futbol con lesión incluida, encuentros deseados y otros no tantos, asados, carlitos, pizzas, helados, Fernet, alfajores, el frio húmedo de siempre, las hermosas mujeres de sus calles, el Paraná bailando y curvandose en tu orilla, tu monumento a esa bandera Argentino que en lo alto se ondulea al vaiven del viento.

Rosario, ahora si que entiendo un poco más porque siempre estuviste cerca.
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