lunes, 4 de octubre de 2010

Utrecht y Eindhoven (Holanda)

Luego de Amsterdam y de andar varios días sin parar, fue muy bueno visitar una ciudad en la que sea posible descansar y relajarse un poco. Utrecht se encuentra a menos de una hora de tren de la capital, se presenta como una ciudad antigua y que actualmente está plagada de estudiantes. En este lugar me alojé en un hostel que me recomendó un amigo de Cercedilla que vivió aquí y que la verdad es el mejor que visité en todo este viaje. El primer día que llegué dejé la mochila en el alojamiento y me fui a caminar tranquilamente sin un rumbo fijo por la ciudad aprovechando el buen tiempo que hacía. Rapidamente uno puede empezar a ver la fisionomía de este lugar y lo que ofrece. Simultaneamente a mi visita estaba llevandose a cabo el festival holandes de cine, una de las grandes pasiones de la gente de este país.

La caminata me llevó alrededor del canal, la iglesia, un parque, alguna que otra plaza, la zona comercial y no mucho más. De un primer vistazo general se puede decir que la Utrecht es muy auténtica, típica holandesa, llenísima de bicicletas, gente en la calle y en los distintos tipos de bares que hay en ella.

Ya por la nochecita, llegué al hostel y me puse a mirar el partido que mi queridísimo Newell´s Old Boys empató con Arsenal. Mas tarde comí algo por ahí, y conocí a Fer, Iraia y Carmén (todos españoles que están estudiando de intercambio) con los que fuimos a un bar a tomar una cervecita como bienvenida a la ciudad, luego un poco de chat por la noche y a dormir con todo gusto...

Ya durante el segundo día me levanté bastante tarde, porque estuvo lloviendo desde las 8 de la mañana y siguió así durante todo el día hasta las 9 de la noche aproximadamente, es por eso que aproveché y me quedé en el hostel todo el día vagando, tocando la guitarra, hablando un poco con esta gente a pesar de mi ataque antisocial de los ultimos días. Antisocialidad que me está llevando seriamente a la idea de cambiar de planes e irme para Barcelona dejando de lado Praga, Budapest y Berlín.

Pasó el día y la noche y con el grupito de 3 españoles nos fuimos a dos bares, el último de ellos muy pintoresco, metido como dentro de un tunel, en el que habia un escenario y el público podía coger una guitarra y subir a cantar lo que quiera (no me animé, tampoco soy tan cara dura o tampoco estaba tan borracho).

El tercer día fue un poquito más productivo, nuevamente caminata por la city para tomar alguna que otra fotografía más. Pude apreciar tambien el movimiento de la gente universitaria que aparecen por todos lados, bares, plazas, parques, cines, siempre montando en bicicleta. Por la nochecita más guitarrita en el hostel, cenita, un poco más de compu, pero esta vez con una curiosa compañía, un pequeño ratón que anduvo paseando por toda la sala del hostel...










Utrecht


En pocas palabras, Utrecht me gustó muchísimo más que Amsterdam. Aquí me dí el tiempo de relajarme un poco más, de sentir lo que me está pasando y darme cuenta que sigo triste y que necesito de mi familia y de mis amigos. A pesar de esto tuve la suerte de conocer un poquito de gente, de volver a tocar la guitarra después de casi tres semanas, de no hacer nada y disfrutarlo, cositas que dentro de todo levantaron un poquito mi animo y me voy con otra energía para Suecia.

Eindhoven
Me levanté temprano y me fui para Endhoiven, ciudad muy moderna, en la que solamente pasé poco más de una hora, ya que me tuve que ir al aeropuerto a tomar el avion que me depositó en Estocolmo.




Eindhoven
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