martes, 22 de febrero de 2011

Bogotá, la capital de Colombia

Despues de un viaje de casi 8 horas y de haber dormido menos de 2 horas llegamos el Domingo 20 de Febrero a la ciudad de Bogotá, capital de Colombia. Es un placer llegar a este sitio un domingo a las 6 de la mañana, ya que casi no hay autos en la calle y con un taxi y por la suma de 10.000 pesos colombianos llegas en menos de 20 minutos al barrio de "La Candelaria", zona donde estan ubicados gran cantidad de hostels y albergues para extranjeros.

Luego de dar vueltas por varios lugares, nos hospedamos en el Hostal "Fatima", lugar lleno de Argentinos y donde nos encontramos con los chicos que conocimos en Salento y con otras tres chicas con las que nos venimos cruzando desde Perú. Sali a dar una vuelta para desayunar chocolate con alfajores y luego recorres este pintoresco, colonial y colorido barrio, que revela pequeños tesoros ocultos en las paredes, puertas y tejados que habitan estas calles y callejones.

Caminando fuimos tambien hacia la zona del casco histórico y pudimos apreciar que al igual que en Quito y en varias ciudades durante los domingos por la mañana, el transito de vehiculos a motor se encuentra vedado, por lo tanto miles de ciclistas y patinadores inundan las calles de ruedas. Esquivando a ellos, pudimos visitar la Plaza de ¿Sucre o Bolivar?, la Catedral, alguna que otra iglesia, los edificios gubenarmentales, un gran mercado callejero tipo el Rastro de Madrid. En medio de una plaza un señor estaba realizando una peculiar manifestacion de protesta, ya que estaba exhibiendo el cadaver de su hijo que supuestamente fue asesinado mientras prestaba servicio para el ejercito y cuya muerte nunca fue esclarecida. Luego de eso nos volvimos un rato al hostel, y por la tarde salimos nuevamente, esta vez para visitar el conocidisimo y espectacular Museo del Oro. Este museo alberga incalculable cantidad de piezas de diseños increibles, que atesoran la calidad de los artesanos del oro y nos permiten apreciar una infima parte del oro que los conquistadores se llevaron a sus respectivos países.
Posteriormente nos dirigimos al Museo Botero, donde se pueden apreciar cientas de obras de dicho artista, que infla la vista con su peculiar forma de ver la belleza de las personas, animales y objetos que suele pintar o esculpir.

Al segundo dia aqui cambiamos el Hostal Fatima por el Musicology, hostel para gringos en el que no se hablaba otra cosa más que ingles, pero que por pocos pesos mas ofrecia desayuno y cena. El resto del dia sirvio para visitar el Centro Cultural Gabriel Garcia Marquez dotado de una libreria comercial y en donde pudimos observar una exposición fotográfica acerca del trabajo infantil. Tambien es digna de visitar la Biblioteca que alberga gran coleccion de libros, y material audiovisual. Hay otra iglesia en el centro que tambien permite darse cuenta de la cantidad de oro que habia en estas tierras antes de la conquista y el genocidio por parte de los colonizadores, ya que casi todas sus paredes estan revestidas en oro.

El ultimo dia aqui, o sea el martes 22 de febrero, lo dedicamos a dar vueltas por ahi y a hacer vagancia en el hostel. Por la noche nos despedimos de nuestro amigo Ian, que se va a trabajar a Canadá, y nos fuimos en taxi para la terminal a decidir para donde continuamos camino, si vamos Medellin o a Cartagena de Indias.

En resumen Bogotá me agradó mucho, es de destacar que no salí de la zona turística, pero la misma tiene una belleza propia. Belleza y caracteristicas que recuerdan a ciudades como Buenos Aires y de alguna que otra forma alguna que otra calle de mi amada Madrid. Como atracciones, tiene multiples sitios de caracter historico para visitar o museos muy interesantes.

Bogotá (Colombia)

domingo, 20 de febrero de 2011

Armenia, Salento y el Valle de Cocora - Eje Cafetero (Colombia)

En la terminal terrestre de Cali tomamos un autobus que atravezaría un camino lindisimo. A lo largo del mismo se observan muchisimas fincas y plantaciones. La presencia de la colonización española se hace muchisimo más fuerte ya que localidades llamadas Andalucia, Galicia, Madrid o Sevilla se suceden a lo largo de las distintas carreteras que se bifurcan y confluyen de alguna forma hasta la ciudad de Armenia, una de las mas grandes ubicadas en el eje cafetero.

Al llegar a Armenia, crei que estaba de nuevo en Cali, una ciudad que tampoco ofrece mucho, por eso nos hospedamos rapidamente en un hotelucho a 15.000 (al lado del Casa Real) y salimos a dar una vuelta a ver si nuestra impresion cambiaba, cosa que ocurrio timidamente, ya que pudimos caminar por la peatonal de este lugar que es lo mas lindo que encontramos. Luego de un rapido paseo, cenamos y a dormir bien tempranito.

Por la mañana me levante con ganas de cambiar mi impresion sobre esta ciudad pero fue imposible, el paseo matutino no hizo nada más que confirmar mi primera impresion, por eso y sin pensarlo mucho decidi abandonar este mismo dia la ciudad y fue así que huimos hacia un pueblo llamado "Salento", pueblo del que habia leido algunas lineas en la pagina de Viajeros.com pero del que no tenía idea de que podía encontrar. Saliendo de Armenia, pude ver la cara más linda de esta ciudad, un boulevard que te lleva fuera de esta urbe, adornado por algunos vagones, locomotoras y algo de vegetación, eso es lo más bonito que vi en Armenia.

La ruta que une estos dos sitios es bastante corta y rápida, dura poco más de una hora y se hace atravezando una carretera muy angosta y sinuosa. Curva, contracurva, recta, otra curva y siempre que uno mira hacia los costados uno divisa lo mismo: fincas, vegetación y plantaciones, lo que es un espectaculo para la vista.

Ya en Salento y luego de llegar a la Plaza Central, dimos una vueltita por el pueblito buscando alojamiento y conseguimos un alojamiento llamado "Hostal El Jardin", el lugar más barato de Salento, y ubicado a solo dos cuadras de la plaza. Una vez que dejamos las cosas en el alojamiento salimos a maravillarnos con lo bonito que es este lugar, luego de ver dos ciudades tan grises como Cali y Armenia los colores de aqui parecen multiplicar su fuerza y saturación y son un festival para la vista, que se inunda con las paredes de los muchisimos alojamientos, restaurantes y comercios que permiten darse cuenta de lo turistico que es este sitio.

Luego de un almuerzo cocinado por nosotros nos encontramos con nuestros amigos Ian y Mike y por la noche fuimos a un bar llamado "Los amigos" a jugar al tejo, que es bastante diferente al que se juega en Argentina. La diferencia radica en que aqui se lanza una especie de pesa contra un cajon lleno de barro en el cual se ponen cuatro triangulitos (petardos), que al ser impactados por el tejo explotan. Luego de dos partidos de tejo, nos volvimos al hostel donde conocimos a tres chicos que son de Saavedra, y que estaban festejando el cumpleaños de uno de ellos.

El Viernes 18/02 comenzo bien temprano, a eso de las 6.45 cuando me levante para desayunar rapidamente y partir rumbo al nombradísimo Valle de Cocora, valle del cual tambien habia leído algo, pero que no tenía idea de la maravilla que me esperaba.

Para llegar a este sitio salen unos Jeeps desde la plaza de Salento, y como este vehiculo iba bastante lleno me toco ir parado sobre el paragolpes trasero, pero con la cara al aire puro y fresco de la mañana que me despertaba y me llenaba de vida. El camino es impactante tambien, la forma en que la luz solar atraviesa estos valles es de una calidez y calidad indescriptible.

Al arribar a unas pocas casas y fincas, el Jeep se detiene y ahi uno tiene varias opciones: la primer opción es hacer el camino a caballo (opcion muy cara y poco interesante para este caminador nato); la segunda opción es alquilar unas botas (hacer esto en Salento!! en el valle no se consiguen) y hacer ese mismo camino; y la tercera opción es no alquilar nada, no contratar nada, y lanzarse a caminar por el camino embarrandose bastante, saltando alambradas, haciendo equilibrio sobre troncos para cruzar rios y todo ese tipo de destrezas y retos que el escritor de estas lineas adora.

A medida que uno empieza a caminar se va adentrando en el valle, las montañas empiezan a cerrarse sobre uno como tambien lo hace en un momento la vegetación, y como tambien lo hicieron las nubes, que al llegar el mediodia ocultaron el azul del cielo. Luego de un buen rato de caminata entre el barro y los charcos de lodo, llegamos a una bifurcacion del camino en el que se veían dos flechas, una hacia la derecha que te lleva a Acaime, y otra hacia la izquierda que señala el regreso al punto de partida. Doblamos a la zurda y comenzamos a ascender la montaña para emprender el regreso e intentar escapar de la lluvia que amenazaba a caer. Al finalizar esta subida, llegamos a una casa-refugio-finca donde nos protegimos de la lluvia que furiosamente se empezo a precipitar al mismisimo momento en que arribamos. En este lugar bebimos un chocolate bien caliente para recuperar energias y mientras tanto conocimos a Luisa, una niña de 4 años muy divertida, que vive aqui y que nos lleno de preguntas y respuestas.

Una vez que se detuvo la lluvia y se acabo el chocolate, decidimos emprender el regreso sin saber que nos estaba esperando la mejor parte del camino. Por que digo esto? Lo digo por las palmeras GIGANTESCAS, altisimas, flacas y largas que se extienden queriendo tocar el cielo y que acompañan el sinuoso regreso al punto desde donde parten los Jeeps que retornan a Salento.

Una vez en Salento nos sorprendió la lluvia, por eso nada mejor que un buen almuerzo a las 16.30 y una linda siesta para recuperar las energias bien invertidas en este recorrido por el Valle de Cocora.

Ya por la noche, fuimos a jugar al pool en un bar de la calle principal con Ian y Mike, mientras que escuchamos unos hermosos tangos del inmortal Carlos Gardel.

El sabado 19 por la mañana luego de levantarnos y decidir partir almorzamos en una de las carpas que se instalan en la plaza central una exquisita Trucha a la Marinera que tanto nos habían recomendado por aqui, y la verdad es que la recomendación era cierta. Este pescado sale cocinado como en una salsa con leche y junto a los patacones (banana verde frita y crocante) con los que viene acompañada se convirtio en la comida mas rica que probé en todo este viaje.

Luego del excelente almuerzo nos dirigimos a la Finca "Don Eduardo" para hacer una visita guiada a esta finca productora de Café. Es interesante el recorrido, pero muy corto y no muy bien explicado. El recorrido te muestra algunos de los 4 tipos de cafes que se siembran, una maquina que separa la pulpa de la cascara, el lugar donde secan al cafe y nada más referido al proceso del café. La visita luego la rellenan con un recorrido por toda la finca, donde puedes ver plantas de moras, piñas, una cascada y alguna que otra cosa más. Al finalizar el recorrido te "invitan" a beber una taza del cafe que ellos cosechan, pero esto no fue suficiente para alejar mi decepcion, ya que esperaba ver como se pasaba de obtener un grano de cafe de la planta hasta el momento en que el mismo es molido o empaquetado para la comercialización. Igualmente fuera de eso, el paseo es intersante y se aprende un poco más sobre esta riqueza colombiana. Mientras hicimos el recorridos conocimos a una pareja de holandeses, a un chico llamado Hani de Siria, y a dos americanos.

Luego del paseo nos fuimos al centro, subimos al mirador del cerro, disfrutamos de la vista espectacular del atardecer desde el mismo, y luego de un rato de espera decidimos abandonar este hermoso lugar para dirigirnos hacia la ciudad de Bogotá, capital del país.

En resumen, Salento es hermoso, fue una alegría enorme haber llegado a este lugar y que este lugar me haya sorprendido de esta forma. No esperaba encontrar un lugar así pero" pero esa es una de las razones por las cuales viajo sin antes mirar fotos y sin antes buscar mucha información.

Ahi las fotos!!!

Salento y el Valle de Cocora, Eje Cafetero (Colombia)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Mi cumple en la capital mundial de la salsa, Cali (Colombia)

En Santiago de Cali, mas conocida unicamente como Cali, o la "Capital Mundial de la Salsa" recomiendan a los extranjeros hospedarse en los barrios de Granada, San Antonio y Versalles si no me equivoco, por eso nosotros elegimos la zona de Granada, precisamente en un hostel llamado Dragon Fly en el que conseguí una habitación a 30.000 pesos colombianos cuando me pedían 70.000

Ya que hablo de dinero, aqui el cambio es a 1800 pesos colombianos aproximadamente por cada Dolar americano, y en cuestión de precios es un poco mas caro que Ecuador, donde por 2 U$S almorzabas, aquí, ese almuerzo puede costar 3 o 3.50 U$S.

Por la noche otra fabulosa arepa rellena de pollo y queso para llenar la panza antes de irme a dormir luego de recorrer un poco el barrio.

Ya por la mañana del Martes 15 de Febrero, y luego del cambio de hotel (encontramos el Nueva Granada a 18.000) salimos a caminar por el centro- Es tanta la cantidad de gente que transita por la calle que me hizo poner de bastante mal humor, ya que todo el mundo te ofrece cosas para vender, y el que no te ofrece te pide algo, y el que no te quiere vender o pedirte algo te saluda en ingles... cosa que ya me tiene bastante molesto. El centro de Cali para mi gusto es feo, bastante feo, y esto puede ser por las obras que se estaban llevando a cabo en las calles, ya lo se, pero el hecho de que no haya nada interesante para ver ademas de una iglesia sin dudas que la convierte en el destino más feo que visite durante este viaje. Otra cosa que llamo mi atencion de mala manera es la pobreza y suciedad que se observa en las calles de esta ciudad, hay muchisima gente mendigando, cosa que vi en muchisima menor medida en Ecuador.

Y hoy fue mi cumpleaños, y por segundo año consecutivo lo pase lejos de Rosario, el año pasado en Playa del Carmen, este año aquí en Cali, y a pesar de que esta ciudad no fue una linda elección para pasarlo, se hizo más ameno por el hecho de que tuve globos, velitas y hasta torta de cumpleaños. Le agradezco a toda la gente que me saludo por el facebook, y les prometo que cuando vuelva a Rosario voy a festejar mi cumpleaños con todos mis amigos y la familia.

Mi cumple en Cali (Colombia)


Por la noche salimos por la calle de los boliches de salsa a ver si en alguno habia un poco de onda o de fiesta para festejar bailando un poco, pero estaban todos los lugares vacios, por eso me fui a la piecita del hotel a terminar este dia.

Durante la mañana del miercoles 16 y luego de hacer unos tramites, decidimos huir de este lugar hacia Armenia, ciudad situada en el renombrado "Eje Cafetero".

En resumen no encontre mucho para ver en esta ciudad, por eso mi camara se quedo descansando tranquilamente dentro de mi mochila, por eso les debo fotos de la ciudad!!!

lunes, 14 de febrero de 2011

Colombia!!! Pasando por Ipiales y llegando a Popayan

Colombia
Salimos de Ecuador por la frontera que se da entre la ciudad de Tulcán y la ciudad colombiana de Ipiales. Para eso tomamos un autobus en la carretera de Otavalo y en poco tiempo llegamos a sellar nuestra salida. Durante el viaje conocimios a una señora colombiana que vivía en Esmeraldas (Ecuador) y viajaba con su sobrina (que no tenía papeles) de vuelta a Colombia, porque su madre no podia cuidarla. Fue bastante curioso sellar los pasaportes en los dos pasos fronterizos y encontrarnos nuevamente con esta señora y la niña en la estacion de autobuses, donde compramos junto a Elizabeth (Londres - la conocimos en la frontera) nuestro pasaje para Popayán, el primer destino en este país.

Pero, antes de ir a Popayán, decidimos hacer una visita rápida a una iglesa llamada el Santuario de las Lajas, templo que se extiende formando un puente por sobre un rio. Esta estructura une los dos precipicios que forman unas montañas, y es increiblemente alto el espacio que separa el templo del cauce de agua, por lo que la vista de este lugar es increible. Mirando esta construccion uno no se explica como pudieron construir una iglesia en ese lugar.

Ahi van algunas fotos del templo...

Entrada a Colombia y visita al Santuario de las Lajas


Después de unas fotos, tomamos el taxi colectivo de vuelta a la terminal, pedimos un reintegro de nuestro dinero porque la empresa con la que ibamos a viajar iba a salir dos horas mas tarde de lo previsto. Fue asi que tomamos un autobus de "Transipiales" a eso de las 15, con la idea de llegar a Popayán cerca de las 22, ya que el trayecto que va desde la ciudad de Pasto hasta nuestro destino es conocido por la cantidad de atracos a mano armada que sufren los moviles que transportan pasajeros.

Una vez que estabamos en la carretera y abandonamos Ipiales, pareciera que los precipicios pelean entre si para ver cual es el mas alto, cerrado y atemorizante. Pero ese temor desaparece cuando tus ojos aprecian la belleza de las montañas que te rodean, y solo surgen interrogantes de como sera vivir en esa casa en el medio de la montaña, lejos de todo camino visible, lejos de otra gente, colgando en un precipicio tan lejos del suelo, casi tan alto como en el cielo, solamente rodeado de terrazas de cultivos, vegetación, montañas y nubes.

En un momento el colectivo se detuvo por la huelga de camioneros, pero afortunadamente la demora no tarda más de 15 minutos y seguimos nuestro camino hasta que nos para el primer control policial. Sube un agente, le pide los pasaportes y cedulas a todos los pasajeros y desaparece como por 15 minutos, hasta que vuelve y amablemente devuelve la documentación... no se porque pero por mas que uno este limpio, la paranoia se mete en la cabeza y lo hace pensar a uno cosas tales como: -Ahora vienen y me dicen que hay algun problema- y otras frases por el estilo.
Luego de este control pasamos rapidamente por la ciudad de Pasto aun siendo de día.

Pero que paso... paso que ademas de la huelga de camioneros nos detuvieron tres controles policiales en los que pidieron la documentación de todos los pasajeros, y en uno de ellos requisaron todo el equipaje que iba en el transporte, por eso terminamos llegando a Popayán tres horas mas tarde de lo previsto, y en lugar de terminar el viaje a las 22, lo culminamos a la 1 am.

Rapidamente tomamos un taxi en la terminal y nos fuimos a un hostel en el que habiamos reservado lugar por la tarde, el Hostel no se que.

El Domingo 13 de Febrero, nos levantamos temprano y desayunamos a lo argentino, té, tostadas, mermelada y manteca. Luego salimos a pie a recorrer Popayán, tambien conocida como la "Ciudad Blanca", por el color de las paredes de las casas coloniales que se emplazan en el centro. Y justamente en el centro del centro, o sea, la plaza central nos sorprendio otra manifestación, en este caso mucho más curiosa ya que se trataba de una movilización en defensa de los derechos de los animales y en contra del maltrato hacia los mismos.

Al ser dia Domingo pude entrar a varias de las iglesias, y advertir lo estrictamente religiosa que es la gente de aqui. Luego caminamos hasta un pequeño cerro donde hay una capilla, que estaba atestada de gente luego fuimos a un puente muy antiguo conocido como el "Puente del Humilladero" y por la tarde noche nos fuimos al mirador que ofrece una vista de lo que es la ciudad, los alrededores, y la llegada de pequeñas avionetas al aeropuerto.

Volviendo para el hostel me lleve una grata sorpresa culinaria, encontré un restaurante de Arepas!!!! Y es así que llego a mi paladar la primer arepa rellena de pollo en todo este viaje. Para el que no sabe lo que es una arepa, es como una tortilla de harina de maiz (polenta pero mucho mas finita), que se hace asada y se le pone dentro mantequilla, queso, algun tipo de carne o cualquier cosa que a uno se le ocurra. Luego de este delicioso momento volvimos al hostel donde vimos la sensacional pelicula llamada "Scott Pilgram versus los 7 Ex" (o algo por el estilo), recomendada por nuestro nuevo amigo ingles, Ian.

El lunes 14 por la mañana recorrimos rapidamente la ciudad para ver como era durante un dia de semana, ya que el dia anterior no habia casi nadie en la calle y el lugar parecia extremadamente tranquilo. A eso de las 13 nos fuimos con Mike (otro amigo nuevo de Escocia) a la terminal de autobuses para irnos rapidamente a Cali, a donde llegaríamos luego de un largo e incómodo viaje.

Las fotos de la ciudad blanca, Popayan.

Popayan (Colombia)

domingo, 13 de febrero de 2011

Sensaciones acerca de Ecuador.

Antes de venir para aqui no tenía ni la minima idea de lo que me iba a encontrar, por suerte ahora, al finalizar el recorrido por este hermoso país llegué a la conclusión de que es uno de los paises más bonitos y diversos que visité. Sabia que las islas Galapagos son parte de este pais, alguna que otra persona me habia nombrado a Montañita, y eso era todo mi conocimiento previo de Ecuador. Por suerte y a medida que fueron pasando los dias, fue aumentando el conocimiento de lugares para visitar, y la verdad es que no alcanza ni con tres meses para conocer este pequeño pais, pero que no deja de guardar sorpresas en cada uno de los rincones de su geografia.

Que me encontré, una ciudad volcada a un río como Guayaquil. La playa, el surf y la fiesta de montañita. La tranquilidad el relax, los deportes de aventura y las montañas de Baños. La historia que se aferra a las paredes de la ciudad de Quito. La tradición vigente junto a las interminables montañas de Otavalo. La musica que flota en cada uno de los viajes que uno realiza en el transporte publico, no importa cual se el medio de transporte, uno se transporta con la musica que suena. Volcanes, lagunas, lagos, rios, playas, montañas, selva, paramo, bosque, y la lista sigue.

Ecuador es muy, pero muy verde, la vegetacion brota en cualquier lado, es increible lo verde que es este lugar. Las montañas no dejan de sucederse en toda la geografía ecuatoriana. Montañita, la unica playa que visite aqui, es solo una de las tantisimas playas que pueden visitarse y que sorprenden por su belleza. La cantidad de fauna que habita estas tierras, es de una diversidad alucinante, las islas Galapagos solo guardan una parte de todo lo que se mueve por estos lados. Y hablando de habitar, la gente que vive aqui es muy amable, siempre que se presenta la oportunidad de entablar un conversacion, de hecho se produce una charla agradable. Sin dudas que el pais va por el buen camino, la gente te lo hace notar con su simpatía hacia el presidente Rafael Correa. Solamente me crucé con una persona que no estaba de acuerdo con este señor, pero el resto de las personas con las cuales hable de politica me demostro su incondicionalidad con este presidente, que superó una revuelta, y que gracias a la rapida actuacion de Nestor no pasó a mayores, y este país siguió siendo lo que es.

Y casi sin darme cuenta pase dos semanas en este país, y la verdad es que sera un destino al que voy a volver, porque la cantidad de cosas que me quedaron por ver son incontables, pero afortunadamente me llevo una muestra inmensa de lo que este pequeño país ofrece al que se anima a visitarlo.