Apenas llegamos a la terminal, y como no tengo ni idea de que me puede ofrecer Ecuador, pedimos información en turismo, y llamamos a un hotel donde se ofrecia alojamiento a 11 dolares. Cuando llegamos al hotel, en el mero centro de la ciudad y creyendo que ese era el precio por persona, fui linda la sorpresa al saber que era el precio por la habitación doble! Esto no es dato menor, ya que la moneda corriente en este país es el dolar estadounidense, que desde el 2001 es la divisa oficial.
Que el dolar estadounidense sea la moneda acá me resultó muy chocante porque utilizar un billete donde dice "In god we trust" en un país donde se habla Español y donde la iglesia en el supuesto nombre de Dios persiguió, torturó y aniquiló a tantos nativos originarios de aquí, me resulta algo muy dificil de entender y digerir. No me gusta para nada tampoco ver que en la moneda de 1 dolar este esa frase junto a la cara de una indigena con cara de sufrimiento. Algunas veces pienso que se confundieron y quisieron escribir "In gold we trust", y de esa forma se podría justificar que algunas paredes enteras esten recubiertas de oro en más de una iglesia Latinoamericana...
Una vez que deje la mochila en el hotel, salir a caminar bajo la leve lluvia que caia, fue una linda opcion para amenizar la busqueda de una cena. La panza llena, y las gotitas pegando en la ventana no me dejaron otra opción que ir a dormir.
Sabado 29/01 No pudimos esperar para disfrutar del primer desayuno en esta tierra, y por eso pedí un "Bolón de Verde con Queso" acompañado de Jugo de Piña, por la suma de U$S 1,70. Si te estas preguntando que es el "Bolón de Verde con Queso" es una especie de albondiga gigante de algo que parece papa con queso derretido y freído en aceite. Pregunté a la señora que atendía que era el "Verde" y me dijo: -El verde es... el verde es es eso, verde.- por lo que mi interrogante fue respondido de forma muy específica :p
Con la panza a punto de explotar, el Malecón 2000 fue la opción elegida para hacer la digestión mientras uno camina. Disfrutando de este paseo muy moderno, uno puede encontrarse con plazas, fuentes, negocios, centros culturales, museos y una hermosa vista del río, las islas, y el resto de la ciudad (paisaje con alguna similitud a la vista de Rosario junto al río Paraná).
Uno de los museos que están en el Malecón 2000, es el Museo de Arqueología y Arte Moderno al que visitamos y en el que vimos cientos de objetos de las diferentes culturas de este país y de otros limítrofes, junto a otras exposiciones más actuales. Cerca de este museo, se encuentra el cerro "Santa Ana", que alberga a una especie de "Caminito porteño" pero en versión ecuatoriana, donde en lugar de tango se escucha salsa y reggeaton a todo volumen. Atravesando todo este recorrido y subiendo algo más de 400 escalones uno llega al faro que junto a una iglesia coronan la cima de este cerro y ofrecen una vista espectacular de toda la ciudad. Luego de bajar, el hambre se hizo presente y por U$S 1,10 comí una presa de Pollo con arroz, puré y un vaso de jugo, una ganga.
Caminando perdidamente por la ciudad, llegué hasta la catedral de la ciudad (me sorpredió que la misma tenga paredes vacías, no tenga órgano y tampoco nada de oro). Frente a la misma, se encuentra una plaza de la que me habían hablado y de la que no tenía idea que existiera. "La plaza de las iguanas" es famosa porque alberga cientos de iguanas de diferentes tipos y tamaños y que junto a tortugas acuáticas, peces y palomas adornan este curioso lugar que más que plaza parece zoologico.
Guayaquil es super húmeda, por eso la sed me obligó a tomar otro licuado de frutas, esta vez de piña y frutillas para refrescarme un poco e ir a dormir una siestita. A la noche, la lluvia impidió cualquier plan, porque la misma fue muy fuerte y no dejó de caer por horas. Por eso resignado en la habitación del hotel prendí la televisión y grande fue mi sorpresa al ver que en un canal de Ecuador estaban pasando un especial de Fito Paez en el teatro "El Circulo" de Rosario y dío la casualidad que la primer frasé que escuché cantada por este señor fue: -"Ceeeeeeeeerca, Rosario siempre estuvo cerca..."-
Por eso y por un largo rato este vagamundo se acordó y sintió que siempre va a ser Rosarino, disfrutó de todo el concierto de este paisano y se fue a dormir extrañando un poco su ciudad, sus amigos, su familia y sus afectos.
Domingo 30/01 Otro desayuno ecuatoriano para empezar el día y cargar energía: "Bomba de papa rellena de Pollo" acompañada de jugo de frutillas. Una caminata por el sector del Malecón que no habíamos recorrido sirvió de digestivo y para tener un vistazo de otra parte de la ciudad que no habíamos visto y de la que me puse a tomar algunas fotografías.
Esta vez el paseo fue corto porque pasando el mediodía dejaríamos esta ciudad para irnos a la costa, a disfrutar de otros días de surf, playa y mar en el tan comentado y nombrado pueblo de "Montañita"
En resumen, Guayaquil me sorpredió por lo moderna que se muestra al que recién llega a esta ciudad, su terminal de autobuses, su aeropuerto, su sistema de transporte es muy ordenado. Es una ciudad que me recuerdo muchísimo a Rosario por estar junto a un río y externderse a sus orillas, en resumen, estoy feliz de haber visitado este lugar al que mucha gente no recomienda.
Lugares, personas, paisajes, sabores, experiencias y todas las vivencias que este mochilero transforma en palabras, relatos e imagenes...
lunes, 31 de enero de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
Dejando Perú para entrar a Ecuador.
Una vez que salimos de Máncora, los pequeños pueblitos pesqueros no dejaron de sucederse hasta llegar a la ciudad de Tumbes. Lo que tampoco dejó de suceder y adornar el paisaje fue el desierto, todo desierto y nada más que desierto. Desierto que misteriosamente y casi como por arte de magia se transforma en pura vegetación una vez que uno cruza la frontera y entra en Ecuador.
Luego de sellar el pasaporte y comerme una ensalada de frutas gigante (pagada con los ultimos soles peruanos) siguió el recorrido que tendría como destino la ciudad de Guayaquil. Casi todo el camino se ve adornado por las interminables plantaciones de banana que se aprecian al costado de la carretera. Cuando este paisaje se ve momentaneamente interrumpido, otra tonalidad de color verde aparece en escena para seguir en la misma sintonía. Seguramente la abundancia de vegetación se deba a la cantidad de lluvias que hay por aquí, ya que tambíen inexplicablemente apenas cruzamos la frontera que separa a estos dos países empezó a llover, cosa que no había visto en Perú.
El viaje se hizo interminable, por varias razones: el autobus paro varias veces en cada uno de los pueblos por los que pasó; el chofer era un hijo de mil puta al que no le importaba nada y no respetaba ni una sola regla de transito, por lo que temí por mi vida y por la de los que viajaban aquí conmigo; subía tanta gente al autobus que a pesar de ir sentados, ibamos todos mas que incomodos porque por momentos en el pasillo había mas gente parada que la que estaba sentada. Igualmente este viaje me regaló otra curiosidad: a cada uno de los pasajeros que subia al autobus, un agente de seguridad los cacheaba y les revisaba el bolso, detalle no menor que aún me sorprende.
Después de una hora y media de retraso por fin arribamos a la modernisima terminal de autobuses de la ciudad de Guayaquil que desde el primer momento también me sorprendió y que proximamente les voy a comentar.
Luego de sellar el pasaporte y comerme una ensalada de frutas gigante (pagada con los ultimos soles peruanos) siguió el recorrido que tendría como destino la ciudad de Guayaquil. Casi todo el camino se ve adornado por las interminables plantaciones de banana que se aprecian al costado de la carretera. Cuando este paisaje se ve momentaneamente interrumpido, otra tonalidad de color verde aparece en escena para seguir en la misma sintonía. Seguramente la abundancia de vegetación se deba a la cantidad de lluvias que hay por aquí, ya que tambíen inexplicablemente apenas cruzamos la frontera que separa a estos dos países empezó a llover, cosa que no había visto en Perú.
El viaje se hizo interminable, por varias razones: el autobus paro varias veces en cada uno de los pueblos por los que pasó; el chofer era un hijo de mil puta al que no le importaba nada y no respetaba ni una sola regla de transito, por lo que temí por mi vida y por la de los que viajaban aquí conmigo; subía tanta gente al autobus que a pesar de ir sentados, ibamos todos mas que incomodos porque por momentos en el pasillo había mas gente parada que la que estaba sentada. Igualmente este viaje me regaló otra curiosidad: a cada uno de los pasajeros que subia al autobus, un agente de seguridad los cacheaba y les revisaba el bolso, detalle no menor que aún me sorprende.
Después de una hora y media de retraso por fin arribamos a la modernisima terminal de autobuses de la ciudad de Guayaquil que desde el primer momento también me sorprendió y que proximamente les voy a comentar.
sábado, 29 de enero de 2011
Las fotos de Máncora, Perú.
Este lugar es bastante bonito a pesar de ser pequeño, pero sin lugar a dudas ofrece uno de los mejores atardeceres que vi en mi vida. Ahi las fotos!!!
![]() |
| Máncora, Perú |
Olas, playa y surf en Mancora (Piura, Perú)
Miercoles 26/01 Dejamos Trujillo, para dirigirnos hacia la ciudad de Máncora, pueblito costero de Perú, conocido por su linda playa y su buen surf. Para eso, tomamos un autobus de la empresa "El Dorado" que llamo muchisimo nuestra atención por dos cosas, la primera porque antes de subir te hacían imprimir la huella de tu dedo indice de la mano derecha, cosa que asusta un poquito, y la segunda y más extraña aún es que una vez que todos los pasajeros estaban sentados en su ubicación correspondiente te filmaban. Le pregunte a la azafata porque hacían eso y me dijo que es por seguridad, ya que no saben si los pasajeros ocasionales son delincuentes o no. Curiosidades del transporte peruano.
Fuera de la impresión inicial, el viaje fue super tranqui, dormí casi todo el tiempo. Lo mejor de todo es que llegamos a Máncora a las 7 am como nos habían anunciado. Una vez que nos libramos del asedio de los choferes de los Mototaxis empezamos a caminar con Lu, Elliot y Jorge paraa buscar alojamiento. Estabamos cerca de la playa cuando de repente escuché un estruendo, me quedé en silencio y me dí cuenta que ese estruendo era el ruido de las olas del mar rompiendo, lo que anticipaba buenas olas aun antes de ver el mar. Después de alojarnos en "Angeles de Mar" salimos a desayunar y a recorrer un poquito la playa y el pueblo, que a pesar de estar madrugando ya mostraba algunos surfers en el agua y gente en la calle.
Pasó el tiempo y el almuerzo (Ceviche de pescado) y llegó el momento que tanto estaba esperando!!! SURF!!! Me alquilé una tabla y me metí a disfrutar de esta cosa tan linda junto a mucha gente que tambien estaba en el agua. Increiblemente al primer intento me metí en la ola, pero la misma fue tan grande y tan fuerte que ni me dejó pararme, me revoleó para todos lados y colaboró para que una tabla impacte con su quilla sobre mi cabeza y me produzca la primer herida a causa del surf. Herida que no me impidió seguir en el agua para pasarmela remando, tragando agua y revolcandome a la merced de las olas que cada vez eran más grandes y venía con más fuerza. Pasados 90 minutos y totalmente exhausto decidí salir del agua para ir a bañarme y dormir una merecida siesta.
A la noche, cuando el hambre ya apretaba, salimos a dar una vuelta para ver la movida nocturna del pueblo (que es mucha), ver un show de clows en la plaza, comer alguito y tomar una cervecita para ir a dormir bien relajado y con una sonrisa en la cara por tan lindo día.
Jueves 27/01 Que lindo que es dejar de lado por una vez el tradicional desayuno peruano y disfrutar de uno parecido a lo que los argentinos estamos acostumbrados!!! Facturas con dulce de leche!!! Increible!! El mate quedó de lado y fue reemplazado por un jugo de piña que formó una rara combinación pero le otorgó el toque nutritivo...
Bien tempranito fuimos con Elliot y Lucia a la playa a disfrutar del sol, que en este día si que se hizo sentir. Después de un rato de estar bajo el sol, y viendo el mar, escuchar Jack Johnson se me hizo inevitable, y que mejor forma que tomar coraje para meterme a surfear nuevamente a pesar de que me dolía casi todo el cuerpo.
Al igual que ayer me metí en la primer ola con el mismo resultado... aunque esta vez no me golpeo nada. Después me la pasé remando, y cuando intenté pararme sobre la tabla mis brazos ya no tenían mas fuerza, por lo que decidi salir bastante mas rapido que ayer del agua.
Ya por la tarde y para disfrutar de la puesta del sol, una merienda en la playa es una opción excelente. El sol descendio lentamente esquivando nubes, poco a poco entre barcos fue metiendose en el mar y de esa forma el cielo se pintó con colores totalmente vibrantes el que fue el mejor atardecer que vi en mi vida.
Viernes 28/01 Un rapido desayuno fue la antesala de la partida hacia Tumbes, para luego seguir viaje hacia Guayaquil, Ecuador, pero eso ya es parte del proximo episodio.
En pocas palabras Máncora es un lindo lugar donde la playa es bastante pequeña, pero la misma se extiende un poco hacia los costados, pero por problemas de inseguridad no mucha gente se anima a disfrutarla. El pueblo combina la actividad pesquera con el turismo, ya que mucha gente se acerca hasta aqui por la temperatura del agua, que es la mas alta de todo Perú, por las olas que se forman ideales para surfear y por la movida nocturna, que se concentra en unos pocos lugares pero que permite salir de fiesta en un ambiente muy relajado. Lo que más me gustó de Máncora sin lugar a dudas fue el atardecer que ví y que sinceramente me pareció increible.
Fuera de la impresión inicial, el viaje fue super tranqui, dormí casi todo el tiempo. Lo mejor de todo es que llegamos a Máncora a las 7 am como nos habían anunciado. Una vez que nos libramos del asedio de los choferes de los Mototaxis empezamos a caminar con Lu, Elliot y Jorge paraa buscar alojamiento. Estabamos cerca de la playa cuando de repente escuché un estruendo, me quedé en silencio y me dí cuenta que ese estruendo era el ruido de las olas del mar rompiendo, lo que anticipaba buenas olas aun antes de ver el mar. Después de alojarnos en "Angeles de Mar" salimos a desayunar y a recorrer un poquito la playa y el pueblo, que a pesar de estar madrugando ya mostraba algunos surfers en el agua y gente en la calle.
Pasó el tiempo y el almuerzo (Ceviche de pescado) y llegó el momento que tanto estaba esperando!!! SURF!!! Me alquilé una tabla y me metí a disfrutar de esta cosa tan linda junto a mucha gente que tambien estaba en el agua. Increiblemente al primer intento me metí en la ola, pero la misma fue tan grande y tan fuerte que ni me dejó pararme, me revoleó para todos lados y colaboró para que una tabla impacte con su quilla sobre mi cabeza y me produzca la primer herida a causa del surf. Herida que no me impidió seguir en el agua para pasarmela remando, tragando agua y revolcandome a la merced de las olas que cada vez eran más grandes y venía con más fuerza. Pasados 90 minutos y totalmente exhausto decidí salir del agua para ir a bañarme y dormir una merecida siesta.
A la noche, cuando el hambre ya apretaba, salimos a dar una vuelta para ver la movida nocturna del pueblo (que es mucha), ver un show de clows en la plaza, comer alguito y tomar una cervecita para ir a dormir bien relajado y con una sonrisa en la cara por tan lindo día.
Jueves 27/01 Que lindo que es dejar de lado por una vez el tradicional desayuno peruano y disfrutar de uno parecido a lo que los argentinos estamos acostumbrados!!! Facturas con dulce de leche!!! Increible!! El mate quedó de lado y fue reemplazado por un jugo de piña que formó una rara combinación pero le otorgó el toque nutritivo...
Bien tempranito fuimos con Elliot y Lucia a la playa a disfrutar del sol, que en este día si que se hizo sentir. Después de un rato de estar bajo el sol, y viendo el mar, escuchar Jack Johnson se me hizo inevitable, y que mejor forma que tomar coraje para meterme a surfear nuevamente a pesar de que me dolía casi todo el cuerpo.
Al igual que ayer me metí en la primer ola con el mismo resultado... aunque esta vez no me golpeo nada. Después me la pasé remando, y cuando intenté pararme sobre la tabla mis brazos ya no tenían mas fuerza, por lo que decidi salir bastante mas rapido que ayer del agua.
Ya por la tarde y para disfrutar de la puesta del sol, una merienda en la playa es una opción excelente. El sol descendio lentamente esquivando nubes, poco a poco entre barcos fue metiendose en el mar y de esa forma el cielo se pintó con colores totalmente vibrantes el que fue el mejor atardecer que vi en mi vida.
Viernes 28/01 Un rapido desayuno fue la antesala de la partida hacia Tumbes, para luego seguir viaje hacia Guayaquil, Ecuador, pero eso ya es parte del proximo episodio.
En pocas palabras Máncora es un lindo lugar donde la playa es bastante pequeña, pero la misma se extiende un poco hacia los costados, pero por problemas de inseguridad no mucha gente se anima a disfrutarla. El pueblo combina la actividad pesquera con el turismo, ya que mucha gente se acerca hasta aqui por la temperatura del agua, que es la mas alta de todo Perú, por las olas que se forman ideales para surfear y por la movida nocturna, que se concentra en unos pocos lugares pero que permite salir de fiesta en un ambiente muy relajado. Lo que más me gustó de Máncora sin lugar a dudas fue el atardecer que ví y que sinceramente me pareció increible.
miércoles, 26 de enero de 2011
Las fotos de Trujillo, Perú
Fotitos de Trujillo y lugares cercanos como Huanchaco, las huacas del Sol y la Luna y la Campiña de Moche.
![]() |
| Trujillo, Perú |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

