martes, 21 de mayo de 2013

Últimas nevadas en Cotos, Valdesqui y Navacerrada

Aprovechando las últimas nevadas que increíblemente siguen cayendo a un mes del comienzo del verano, con Henry y su papá nos fuimos a disfrutar de esas hermosas imágenes que regala la sierra madrileña.

Aquí comparto algunas de las imágenes que saqué con el teléfono móvil, proximamente intentaré subir algunas de las fotos que saqué con la cámara reflex.

Saludos!!!







lunes, 20 de mayo de 2013

Invierno 2013

Un pequeño resumen fotográfico de las imágenes que nos ha regalado este invierno interminable, repleto de nieve, que no quiere dejar paso a la calidez primaveral.


Invierno 2013

lunes, 28 de mayo de 2012

Los hijos de los días y la firma de Eduardo Galeano

Seguramente habras escuchado alguna vez de Eduardo Galeano, escritor de "Los hijos de los días ", recientemente publicado. Este uruguayo, es uno de mis escritores favoritos, y esta es la historia de sus libros en mi historia.

Hace muchísimos años recibí la recomendación de mi gran amigo Silas, para que lea "El libro de los Abrazos" de don Eduardo Galeano. Al principio el título no me atría mucho pero a la vez me causaba intriga, por eso durante algún tiempo dejé esa recomendación en solo eso, una recomendación. Pasó el tiempo, hasta que una vez me acordé nuevamente de ese libro y decidí salir en su busqueda por las distintas librerias de Rosario. La tarea de localizarlo fue muy dificil, ya que en algunos lugares no lo tenían, o estaba agotado, pero finalmente llegó el día en que esas paginas fueron atrapadas por mis manos, devoradas por mis ojos y grabadas en mi retina. Al finalizar la primer leída, me di cuenta que estaba ante un gran libro, que con cada nueva leída posterior se transformó en mi libro preferido. Tanto me gustó, que empezó a acompañarme en casi todos los viajes, porque lo considero una fuente inagotable de historias y relatos para compartir.

Al terminar "El libro de los abrazos", me interesé por los títulos publicados don Eduardo, y así llegó por primera vez a mis ojos una palabra que titula a uno de sus libros y que ahora da nombre a este blog. "Vagamundo y otros relatos" me sirvió para rebautizar al viejo blog de "Nacho en el camino" que no conocía casi nadie por el nuevo "Rosarino Vagamundo" que ahora estas leyendo.

Con el paso del tiempo comencé a leer otros títulos de Galeano. "Las venas abiertas de América Latina", lo leí durante el viaje que realicé por el Norte Argentino, Bolivia y Perú hasta llegar al Machu Picchu en el año 2008. Mientras iba visitando lugares, podía ver con mis propios ojos sitios y situaciones narradas en esas páginas, pudiendo sentir más propio el sometimiento de Europa hacia America Latina, que lamentable y penosamente se sigue dando desde hace siglos.

Pasaron los días, arribé a otros lugares, recorrí kilometros hasta que llegue a la ciudad boliviana de La Paz, donde conseguí a un precio irrisorio (30 pesos en ese momento) los tres tomos de "Memorias del Fuego" junto a un ejemplar de "El futbol a sol y sombra" que se acoplaron  a mi pesada mochila para empezar a formar parte de mi biblioteca personal de Galeano, y que me acompañarían durante casi el mes que me quedaba de viaje. Anteriormente en la ciudad de Salta, compré "Uselo y tirelo", que tambien seguiría viajando a mis espaldas.

Y con varios de esos libros en la maleta, llegué por primera vez a Madrid, donde pude disfrutar de la Feria del Libro y conseguir en esta "Vagamundo y otros relatos", otro libro que leería durante la primer temporada de socorrista que realicé en España. Al volver a Rosario, la colección de libros de este señor se fue agrandandó mucho más, ya que incorporé a los estantes de mi biblioteca "Bocas del Tiempo", "Días y noches de amor y de guerra", "Espejos" y "Las palabras andantes".

Es así que llegamos a mi última adquisición, que consiste en un libro editado recientemente bajo el título "Los hijos de los dias". Sin lugar a dudas será uno de los más especiales personalmente, ya que el 27 de Mayo, y durante la Feria del Libro de Madrid 2012 conseguí que el mismísimo don Eduardo Galeano le dedique personalmente a este Rosarino Vagamundo un ejemplar, que ya me tiene abocado en su lectura y disfrute.

Don Eduardo firmando mi ejemplar

La dedicatoria: "A un rosarino vagamundo"
La portada de "Los hijos de los dias"

Si lo deseas puedes adquirir su último libro online: 


Si te interesa comprar cualquier  otro libro suyo, puedes hacerlo desde el siguiente enlace:

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Ultima parada en Marruecos, la ciudad de Fez.

Como dije en el post anterior nos subimos a un tren que nos llevaría desde Marrakech hasta la ciudad de Fez. Según el que te vendía el pasaje el tren tardaba 11 horas, por lo que llegaríamos a nuestro destino a las 6 de la mañana aproximadamente, pero para nuestra sorpresa a las 2.30 de la mañana ya estabamos en Fez sin saber a donde ir ni que hacer. Por eso con Pepe salimos a buscar un hotel en las inmediaciones de la terminal de trenes, y luego de ir a un hotel donde nos quería cobrar muy caro, llegamos a una esquina, pregunte en mi frances bien rústico por un hotel, y me señalaron en una dirección para indicarme que a una cuadra estaba el "Hotel Amor"... con Pepe nos miramos de reojo y pensamos que nos mandaban a un telo, pero por suerte era un hotel común y corriente que solamente tenía un nombre un poco cachondo y que era un lujo total comparado a nuestro albergue anterior.

Totalmente cansados y agotados nos acostamos un rato y a eso de las 10.30 me levanté para ir a averiguar en internet que se podía hacer en esta ciudad. Estuve 45 minutos buscando un cyber pero con una grata sorpresa, ni una sola persona me paró o me intentó vender alguna cosa en ningún lado, cosa que me pareció absolutamente extraña después de haber estado en Marrakech. Cuando ya estaba pensando que en esta ciudad no había internet, apareció frente a mis ojos un cyber. Según internet lo mejor de esta ciudad es la llamada Medina, que es algo así como un mercado donde venden cualquier cosa, pero en el que se destacan los curtidores de cueros. Por eso enfilamos en autobus para ese lugar.

Ni bien nos bajamos del autobus se nos acercó un tipo diciendonos que la Medina estaba en tal dirección, preguntandonos de donde eramos, que estabamos buscando, a lo que le respondí con una sonrisa y pocas palabras, pero el tipo se puso intenso y empezó a decirnos que eramos unos paranoicos sin entender que nosotros no queríamos comprar ni visitar nada en concreto, que solo estabamos ahí para pasear, por lo que nos alejamos de el en medio de insultos de su parte... Con este incidente, ya nos cambió un poco el humor que teníamos... y me di cuenta que lo que me habia ocurrido temprano en la mañana parecía ser un espejismo. Cosa que confirmé al caminar solamente cinco minutos más por los estrechos callejones que conforman ese laberinto plagado de negocios y comerciantes que intentan venderte cualquier cosa y de cualquier modo.


La Medina de Fez, Marruecos


Después de caminar sin rumbo y de sufrir el acoso de los vendedores, llegó otra discusión más con otro tipo, que intentó llevarnos hasta el mercado de cueros cuando ninguno de nosotros se lo pidió y luego de que le expliquemos que no íbamos a comprar nada y que solamente queríamos sacar fotos, a lo que empezó a decir que no nos iba a robar la cámara, que la gente de su país tiene creencias y nos son mala gente como en Argentina, en resumen, nos empezó a hablar y casi gritar en un perfecto español pero con un tono que se estaba poniendo bastante agresivo, por lo que ese  incidente fue la gota que rebalsó el vaso y por lo que decidimos con Pepe alejarnos de esa zona e irnos a un lugar más tranquilo donde nadie nos moleste.

Al dirigirnos a la parada del autobus se nos acercó disimuladamente otro personaje con la idea de hacerse el amigo y de paso vendernos excursiones y cualquier cosa que estuviera a su alcance, pero por suerte vino rápido el colectivo y nos fuimos de nuevo para el centro prometiendonos no volver a acercarnos más a la Medina del orto. Ya en el centro almorzamos y luego caminamos por las calles donde la gente no te detiene para venderte nada, solamente te pueden perseguir un par de cuadras, como nos pasó un par de veces, aunque no nos preguntaron nada... solamente nos ofrecieron drogas un par de veces...

Ya por la noche, cenamos y nos acostamos temprano porque a las 5.30 nos teníamos que levantar para ir al aeropuerto. Para eso, paré a un taxi y tuve este diálogo con el viejo que manejaba el coche:
Yo: -Pour le airport?
Taxista: Ehhh?
Yo: Pour le airport, aeropuerto, aeroporto!!
Taxista: Qua?? Ehhh?
Yo: Airport, avion, fsshhhhh (abriendo los brazos como un avioncito al estilo de Pascualito Rambert)
Taxista: Ahhhh!!! La Medina??? pour la Medina???
Yo: (mientras pensaba que el viejo forro me esta tomando el pelo) NOOOO!!! No la Medina NOO!!! l'aéroport
Taxista: AHHHH!!!!! No, c´est le taxi a la gare de tren...
Yo: Merci!!! y que te recontra!!!!

Ya en la estación de trenes nos tomamos un taxi al aeropuerto, cuyo conductor parecía la reencarnación de Ayrton Senna ya que iba a los caños y me hizo pegar más de un cagazo cuando se adelantaba en la ruta...
Luego de pasar los controles (para mi inexistente, para Pepe exhaustivo ya que era el quien llevaba la Yerba Mate) nos subimos al avion que iba repleto de gente y de maletas aunque fuese un vuelo de Ryanair. En estas cuatro temporadas de volar con esta compañía nunca vi a nadie subir con tres bolsos de mano a la cabina del avión hasta ese momento...

Por suerte, el avión llegó a destino y de esa forma abandonamos este país que me resultó fascinante, aunque termina siendo agotador el acoso de la gente. Es muy fuerte el cambio de cultura, es duro si uno no va mentalizado a vivir una situación así. Quizas en algunos lugares de Latinoamerica las cosas son parecidas, pero Marruecos está regido por la religión y eso se aplica a todos los ambientes. Es un país al que tengo muchas ganas de volver pero acompañado de algún marroquí, para poder disfrutar de sus lugares y de sus gentes sin sufrir el acoso que algunas personas pueden hacerte sin que quizas se lleguen a dar cuenta. Quizá estoy siendo un poco duro con estas palabras, pero la verdad es que hubo momentos en los que realmente me sentí muy agobiado, aunque eso no fue un impedimento para sacar fotos y disfrutar de las maravillas que estos lugares que visitamos tienen para dar.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Zágora y una noche en su desierto.


Amanecimos bien temprano, nos subimos al minibus de la excursion acompañados de una pareja de canadienses, una señora australiana y un grupo de casi veinte rumanos que hacían el tour con nosotros y a los cuales no les entendimos un carajo durante todo el paseo, lo único que entendimos es que querían para en cada lugar posible para comprar pelotudeces, jejejeje. Lo que tampoco entendió uno de los guias de la excursión es que Pepe se pronuncia Pepe y no "Pipi"que fue como lo llamaron luego todos los que nos acompañaron.

Emprendimos rápidamente el viaje para salir de Marrakech, atravezando campos y las primeras montañas. Es increible la cantidad de colores que ofrecen estos paisajes. La variedad de tonos en los diferentes relieves del terreno y la combinación con la escasa vegetación de la zona hacen que el recorrido sea una gran atracción para la vista, como así también atrae la atención cada uno de los pueblitos que cruzamos por el camino. En una de las muchas paradas, se me acercó un señor que me ofreció una piedra con minerales dentro, le pregunte el precio y me dijo 250 dH, le dije que no, me la bajó a 100 dH, le dije que no se la iba a comprar entonces me la bajó a 80 dH, por lo que recibió otra negativa mía, me dijo 50 dH y ya por lástima le terminé comprando esa piedra que la verdad es que está bien buena.

Luego de no se cuantas paradas llegamos a la ciudad de Zágora, seguimos de largo y paramos por última vez para comprar agua, y arrivamos al sitio donde nos esperaban los camellos para comenzar nuestra excursión en el desierto. Con el sol debajo del horizonte, emprendimos la camellada, que luego de una hora nos depositó en el supuesto "desierto" desde donde se veían las luces de la ciudad, de los autos y de las motos que podían accerder a la zona. En resumen, de desierto este lugar tenía poco y nada, solamente se podía considerar que era desierto por la vista increible de las estrellas en el cielo y por las pequeñas dunas que había en la zona.

En la puerta de las carpas nos recibieron con un te y una obleas que se compran en el supermercado, para luego poder cenar Tagine de pollo. Terminada la cena, dieron un espectaculo de percusión a la luz de una hoguera, mientras que con Pepe aprovechamos esa luz para hacer algunas fotografías nocturnas de larga exposición que nos mantuvieron bien entretenidos. Pasado un rato, toda la gente se fue a dormir y decidí quedarme solo, en medio de la oscuridad y la noche tan estrellada, con la idea disfrutar de tan conmovedor espectaculo que regalaba el cielo esa noche. Y así entre canciones de Pink Floyd, pensamientos y estrellas fugaces me comenzó a ganar el sueño, por lo que decidí irme a dormir con una sonrisa y ese sentimiento de paz que te da un rato de tranquilidad en soledad y totalmente agradecido por haber contemplado esa noche la sabiduría y perfección del universo.


Así se veia el cielo


Al otro día amanecimos a las 5.40 am para ver el inmenso amanecer, con el sol saliendo detras de las montañas y dibujando hermosas texturas en la arena. La vuelta al minibus la hicimos en camello por otro lado, y luego regresamos para Marrakech, deteniendonos antes en un Barrio de barro hecho en la montaña donde se filmaron películas tales como 300 o Indiana Jones.

Luego de recorrer el set filmográfico, subimos nuevamente a la trafic y a las 18.43 pm llegamos a la estación de tren para tomar el tren que salía a Fez a las 19 horas, no sin antes sufrir algunas complicaciones. Que paso???Intentamos pagar con tarjeta y no nos dejaron hacerlo por la hora. Todavía no sabemos porque pero así fue. Intentamos sacar dinero de un cajero, y al momento de meter la tarjeta se apagó el mismo durante casi un minuto y nuestros corazones se interrumpieron hasta el momento que esa máquina de mierda escupio el plastico. Finalmente cambiamos unos € en una perfumería y pudimos comprar los pasajes y subir en horario al tren, dejando de una vez por todas esta ciudad.

La verdad es que la experiencia de pasar una noche bajo las estrellas en el desierto es increible, uno no para de contar estrellas fugaces y eso hace que uno se sienta agotado de pedir deseos. En ese momento una de las cosas que más deseaba era que la noche no terminara nunca y que pudiera compartila con la gente que quiero, por eso con este blog intento hacerlo de alguna manera.

Las fotos de estos dos días...

Zágora y su desierto.
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sábado, 24 de septiembre de 2011

Marrakech, la puerta de entrada a Marruecos y Africa...

Después de algunos años viajando, por fin tengo la oportunidad de pisar un nuevo continente, esta vez una parte pequeña de Africa. Este paso hace tiempo que tenía ganas de darlo, y la verdad es que me pone muy feliz. Ahora me queda por pisar Asia, Oceanía y la Antártida y cumpliré el sueño de haber pisado cada continente...

En fin, al llegar al Aeropuerto es necesario un cambio de mentalidad, y comprender que uno no está más en Europa, sino que aquí la cultura es totalmente diferente y por eso las costumbres tambien. Tambien es necesario dejar de lado el portugues, y empezar a intentar hablar un poco de frances, cosa que al principio no es nada facil, ya que la mezcla de idiomas en mi cerebro me hace decir en una oración palabras de cuatro idiomas diferentes.

Luego de sellar el pasaporte y de cambiar euros por Dirhams, salimos a la calle a esperar el autobus que te lleva al centro, pero en el mismo momento de cruzar la puerta se acerca una persona y me dice que el autobus no funciona despues de las 20 hs, por lo que junto a Giuliano (un brasilero que conocimos ahi y que parecía estar más orientado que nosotros) decidimos tomar un taxi. Al momento de subir al taxi veo el autobus que yo quería tomar y asi empiezo a sospechar que la gente se cree que el que viene de afuera no entiende nada y en su afán por "ayudarte" y te dicen cualquier cosa o lo que a ellos les conviene para hacer su negocio y llevarse unos Dh de arriba sin importarles nada más que su bolsillo. En fin, arriba del taxi rumbo al centro de la nada empiezan a aparecer motos, autos, carros y bicicletas por todos lados, parecen salir de abajo de la tierra, y es tanta la cantidad de vehiculos que el taxista tiene que esperar como dos minutos para poder doblar en una esquina.

Al llegar al centro el panorama no cambia, vehiculos por todos lados, gente, humo, y personas que se te acercan para ofrecerte "ayuda" o algo para vender o lo que sea. Como las calles son laberinticas es dificil ubircarse, por eso para encontrar el hotel de nuestro amigo brasilero, preguntamos a varias personas pero cada una te decía una cosa diferente, hasta que perdidos en una esquina se no acerco un señor, nos preguntó en un ingles bien rustico que buscabamos y le dijimos la dirección del hotel. Luego de pensar un instante, Mustapha (asi se llamaba) cruzo la calle pidiendonos que lo sigamos, le preguntó a otro tipo que estaba sentado tomando un cafe, ese agarró un movil y llamó a otro, para poder indicarnos donde estaba el sitio, que era a menos de una calle de distancia. Fue ahi que Mustapha nos acompaño hasta el hotel de nuestro amigo brasilero que le dio una propina. Ese hotel era muy caro, por eso con Pepe decidimos buscar otro alojamiento, sin poder sacarnos a Mustapha de encima.

Preguntamos en un hotel a una cuadra del lugar, pero tambien era muy caro y ese conserje nos acompaño a otro hotel que estaba a una cuadra, donde finalmente nos quedamos. Pepe subió a la habitación y yo me quede entregando los pasaportes. Cuando subo al cuarto me encuentro con una escena digna de una comedia, estaba Mustapha adentro del mismo intentando conectar el televisor mientras Pepe estaba acomodando sus cosas. Mi incredulidad frente a la situación fue extrema, por eso le dije en un frances muy rustico que no hacia falta, y que por favor se vaya que nos queríamos quedar un rato en el cuarto solos y tranquilos. Fue así que después de un par de minutos de conversación conseguí que salga de la habitación.

Luego de descansar un ratito, esquivar algunas cucarachas y de dejar las mochilas salimos para el hotel de Giuliano con la idea de ir a buscar algo de comida y se materializó una vez más frente a nosotros la figura de Mustapha para llevarnos a comer algo. Le dijimos que no, que queríamos buscar nosotros, pero seguía insistiendo y diciendo: -"Plaza comida no fresca"-, también para ofrecernos excursiones, paseos o una visita guiada al dia siguiente por la ciudad. Cometimos el erros de decirle que queríamos ir al desierto y sin perder un segundo llamó con su brazo a otro amigo que intento vendernos otro paseo y que nos dijo cualquier verdura con la idea de salir beneficiado. Le dijimos que no, que preferíamos buscar por nuestra cuenta en otro lado y cuando nos fuimos para una agencia Mustapha seguía con nosotros y nos mandó a otro amigo suyo a seguirnos (para el reecomendarnos) hasta una agencia de turismo donde preguntamos acerca de un tour al desierto de Zágora. No me convenció mucho lo que me ofrecieron y me fui de ese sitio. Después de una larga charla, pudimos liberarnos de Mustapha y su amigo para ir a buscar comida junto a nuestro amigo brasilero.

Al llegar a la plaza y como si fuese una pesadilla, nos encontramos otra vez a Mustapha, y como este pesado había otra gente intentado agarrar gaseosas con cañas de pescar, monos que se te subían en la espalda para sacarte una foto con ellos, encantadores de cobras, grupos tocando musica con tambores, vendedores de cualquier boludez, niños y adultos boxeando, motos y bicicletas que circulan entre las miles de personas a toda velocidad y puestos donde venden té. Decidimos hacer una parada y tomar uno de gengibre y otras 9 hierbas. Nos acercamos a los puestos de comida intentando esquivar a los tantos promotores de los puestos que hay en la plaza, para cenar cous cous en un puesto donde nos atendio un pibe que hablaba español, italiano, argentino, frances, ingles, arabe y no se que más. Luego de la rica cena, volver al hotel es otra odisea, ya que recorrer el camino de vuelta al mismo intentando no perderse en las laberinticas calles es tarea dificil.

Nuestro amigo Giuliano y Mustapha


Ya en hotel, no pude ducharme, sino que tuve que agarrar una ollita que habia en el baño y tirarme agua con eso para poder darme un baño y sentir de otra forma lo diferente que es este país. Bien frensquito, saludé a nuetras compañeras de habitación (las muchas cucarachas) y me fui a dormir totalmente cansado y agobiado por tanta gente cargosa que nos cruzamos en la calle.

Mientras dormía empecé a escuchar una especie de canto y frases inentendibles. Miré la hora en mi móvil, y descubrí que eran las 4.44 am, sorprendido por eso, me pregunté que sería, pero me volví a dormir rápidamente.

Al otro día, con Pepe salimos temprano a recorrer la vieja parte de la ciudad donde callejones muy antiguos, como si hubiesen salido de historias de siglos atrás, estan invadidos por puestos, personas y todo tipo de locales comerciales que ofrecen cualquier producto o servicio. Estos callejones tambien se ven surcados por motocicletas, bicicletas, burros y carros que van por los mismos a toda velocidad. Sin dudas que estas callecitas ofrecen imagenes increibles para ser fotografiadas, los vendedores, los puestos, los productos, la gente, la arquitectura, las texturas, son una delicia para el ojo y la lente de cualquier amante de la fotografía. Luego de horas de recorrer este laberinto sacando fotos, esquivando "ayudantes" y cubriendonos de la repentina lluvia, almorzamos y por la tarde contratamos la excursión para poder pasar la noche en el desierto de Zágora.

Le preguntamos al que nos vendió la excursión acerca del tren para nuestro próximo destino, la ciudad de Fez y nos dijo que salian cada dos horas, el últimos a las 11 pm y que el viaje duraba 11 horas. Por suerte, le pregunté tambien al del hotel y me dijo que el último tren salía a las 9 pm y que llegaba a las 6 de la mañana. Al advertir que los dos nos dijieron cosas totalmente diferentes, decidimos con Pepe ir a la estación de trenes para averiguar personalmente. En resumen, el último tren sale a las 7 pm y supuestamente según nos dijo en que te vende el pasaje llega a las 6 de la mañana a la ciudad de Fez. Tomamos un helado en la estación y volvimos para el lado del hotel, pasando antes por una mezquita, en la que observamos unos altavoces, de los que empezó a salir el mismo canto o rezo que habíamos escuchado a la madrugada.

Por la noche, nos encontramos de nuevo con Giuliano, tomamos otro té y cenamos en los mismos lugares y nos fuimos a acostar ya que la excursión a Zágora sale a las 7 am. Mientras estaba acostado otra vez me sentí agobiado por lo pesada que se pone la gente con tal de venderte algo o "ayudarte". Igualmente me fui a dormir con mucha ilusión ya que mañana se viene la aventura al desierto!!!

Antes las fotos...

Marrakech

jueves, 22 de septiembre de 2011

Segunda parada portuguesa: Porto.

Salimos de Lisboa en autobus con dirección a Porto. Por suerte apenas al subir al bólido llegó a mi movil un mensaje de otra persona de Couchsurfing que iba a poder alojarnos al llegar a la ciudad, asi que aproveché la conexión de Wi-Fi que había en el colectivo y terminé de arreglar con el como sería el encuentro al llegar a la terminal.

Llegados a la ciudad, nos dirigimos a un restaurante muy tradicional ubicado detrás del Ayuntamiento, donde cenamos junto a Fernando tres platos de peces diferentes acompañados por el tradicional vino verde (vino espumante) que se bebe en esta ciudad. Fernando ha recibido en su casa a más de 1000 visitantes de casi todas las nacionalidades del mundo, por eso la cena se fue entre anectdotas, vino, uvas, risas y chupitos.

Luego de la cena tomamos el metro hasta su casa para dejar las mochilas y luego acompañar a nuestro anfitrión hasta el club de barrio donde suele jugar a las cartas con sus amigos. Ahi pudimos probar el famoso "Moscatel", un tipo de vino o licor que te calienta el pico como loco. Es así que con la sonrisa dibujada con Pepe nos lanzamos a recorrer algunas calles centricas de la ciudad con la camara bajo un brazo y el trípode bajo el otro. Llegamos hasta la zona de la universidad y los bares que la rodean, y nos vimos sorprendidos por la cantidad de gente que estaba bebiendo en este sitio a pesar de ser un martes.
Al otro día nos levantamos y sin tener tiempo de desayunar (cosa que me recordó Pepe durante todo el día ya que el no puede salir por la mañana sin tomar mates durante una hora y un poco más...) salimos a recorrer con la gente de CouchSurfing la ciudad. Pasamos por varios museos, entre ellos el de monedas y el de Fotografía para luego ir a desayunar al Cafe "Galeria de París", un bar típico de la ciudad. En esta ciudad tambien nos encontramos con tranvias recorriendo las calles de la ciudad.

Con la panza llena, ya nos dirigimos a la librería más linda del mundo, un sitio centenario de una belleza formidable. Por la tarde visitamos algunas iglesias y la zona centrica, junto a la estación de trenes de San Bento, adornada por miles de azulejos que impactan de gran manera. Llegó la hora de almorzar y de nuevo fuimos al mismo restaurante de la noche anterior para degustar de un cocido a la portuguesa, que no me gustó tanto como el Madrileño.

Al finalizar el almuerzo, seguimos recorriendo el centro de la ciudad, fuimos al mercado central, para esta vez cruzar el puente y dirigirnos a la parte de la ciudad donde estan muchas de las bodegas que hay en esta ciudad. Cruzar el puente es impresionante, la vista que de ambas partes de la ciudad y del rio es muy bonita. Descendiendo por los callejones llegamos a una de las bodegas donde dimos un pequeño tour por dentro de la misma para finalizar el mismo probando una copita de vino dulce. A la vuelta volvimos a cruzar nuevamente el puente, aunque esta vez por debajo, y luego subimos para volver a la casa de Fernando a descansar un poco.
Como quedamos tan impactados con el puente, decidimos por la noche regresar al mismo para efectuar algunas fotos nocturnas del mismo y de la vista de la ciudad.
Por la noche volvimos justo al departamento donde pude ver y sufrir con la derrota de Newell´s, mi querido equipo que sigo sin entender porque aumenta mi fanatismo con el mismo cada vez que estoy de viaje o fuera de Rosario.

Las ultimas horas en Porto las aprovechamos para visitar la Casa de la Música, y dirigirnos hacia otro de los puentes y recorrer una de las costa del río que pasa por la ciudad.
Fue así que dejamos esta ciudad mágica, donde se conservan muchas construcciones antiguas, que contrastan con los estudiantes que inundan este sitio, aunque tambien se observan muchisimos ancianos caminando por ahi, o sentados en la puerta de su casa, o comprando en el mercado central. Esta ciudad tambien conserva comercios y lugares de otro siglo. Según leí en un recorte de un periódico todavia existe en Porto una tienda que solo vende trampas para ratas y ratones. Estos pequeños detalles te hacen creer que por momentos te encuentras en una ciudad de hace cuarenta o cincuenta años atras. Me despedí de esta ciudad y de este país con la certeza de que voy a regresar más adelante para poder conocerlo mejor, con la esperanza de poder conocer más gente de este sitio que sin dudas me ha parecido muy atenta y amable. Me voy de Lisboa y de Porto con una grata sorpresa y con una gran alegria.
Porto, parte de Portugal.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Primer destino en Portugal, la ciudad de Lisboa.

Como dije anteriormente comencé a viajar y el primer destino elegido fue Portugal y su capital, la ciudad de Lisboa, a donde llegué sin tener la más mínima idea de lo que podía encontrar.

En este viaje, mi idea es contactar con la mayor cantidad de gente posible que sea parte de CouchSurfing.org. Esto se debe, a que hace unos mes estuve viajando por Sudamérica  me sirvió para conocer gente en todos los países que visité, alojarme en sus casas, y de esa forma conocer un poco mejor ese lugar y su cultura. Por eso en esta ocasión quiero viajar de la misma manera e intentar ver las similitudes y diferencias que pueden existir viajando en los dos continentes. Es así que contacté con João, una persona nacida en Angola pero que vivió casi toda su vida en Lisboa.

Es así que desde el aeropuerto, nos dirigimos en autobus hacia su casa, nos conocimos, nos presento a unos amigos suyos y salimos a conocer un poco el centro en su coche, para después quedarnos con Pepe a sacar algunas fotografías nocturnas mientras que nuestros amigos se fueron al cine.

A primera vista Lisboa se muestra un poco antigua y deteriorada, cosa que contrasta con lo grande de algunas de sus edificaciones, pero eso es lo que le da un encanto especial a esta ciudad que si no me falla la memoria tuvo su origen cerca del año 1100.
Hay un detalle distintivo de esta ciudad y sin lugar a dudas es el tranvía, que recorre el centro histórico de este sitio, y es lo que quizá le otorga al ambiente un toque nostálgico o bohemio, pero que sin duda alguna es algo muy pintoresco.

Luego de un rato nos volvimos a encontrar con João, y nos dirigimos a la casa de su amigo Jorge, que trabaja de director en un monasterío y que vive en una de las casas típicas del centro. Pero esta vivienda tiene una particularidad, es más parecida a un museo que a un sitio donde viva una persona debido a la cantidad de colecciones que tiene, ya sea de fotografias, pinturas, libros, muñequitos, en fin, es un hermoso anticuario y que se ha visto reflejado en la portada de una revista portuguesa.

Al día siguiente, nos dirigimos nuevamente con Pepe hacia el centro histórico, con la idea de meternos en las entrañas de la ciudad, y recorrerla tal como la recorren los rieles de los tranvías, con la salvedad de que al ir a pie nos pudimos meter en cualquier callejoncito que se viera interesante y que nos regale alguna puerta, ventana o fachada decorada con azulejos digna de ser fotografiada.

Cuando las piernas empezaron a cansarse y el cuerpo necesitaba alimentarse, decidimos reponer energías almorzando en un restaurante típico de la zona, aprovechando una oferta de menú que resultaba tentadora, 5.80 € el plato de sardinas asadas con patatas. Lamentablemente no tuvimos en cuenta algunos detalles en la atención tales como que el queso que te ponen en la mesa amablemente para que piques mientras esperas por el plato principal te lo cobran más caro que las sardinas, como así tambien te cobraban pan y cubiertos, por eso terminamos nuestro almuerzo y al momento de pagar la cuenta advertimos que habiamos comido en el restaurante: Uy!! Nos rrrrompieron el orrrto!!!

La salida del restaurante "Uy nos rompieron el orto"


El dolor de culo pasó como pasaron asi las horas de la tarde en la parte alta de la ciudad, por eso al caer el atardecer, la visita al castillo de San Jorge se hace casi obligatoria. Ahi nos dirigimos y luego de haber recorrido las altas torres y de haber disfrutado las hermosas vista que ofrece este sitio, fuimos testigos de una magnifica puesta del sol por detras de la silueta de la ciudad.

Al llegar la noche volvimos a la casa de nuestro huesped, compartimos algunas de sus experiencias de viaje y nos fuimos a dormir con las piernas cansadísimas y el dedo cansado de gatillar la cámara.

La última mañana en Lisboa, la dedicamos para ir a conocer la mítica torre de Belem y la zona de la costanera bajo un sol que quemaba y calentaba de lo lindo. Volvimos a la casa, almorzamos rápidamente y con la mochila partimos hacia la terminal de autobuses para enfilar a nuestro próximo destino, la ciudad de Porto.

Me voy de Lisboa muy feliz por lo que encontré, no tenía la más mínima idea de lo que iba a encontrar y la verdad es que me sorprendió. Me hizo acordar mucho a La Habana y a Cadiz, creo que tiene algo de las dos ciudades. Tambien el castillo de San Jorge tiene alguna que otra similitud con la Alhambra de Granada.



Lisboa, Portugal.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Termino la temporada de piscina en Cercedilla...

y una vez más, terminan las vacaciones en España y comienzan las vacaciones de los socorristas  y de la gente que trabaja todo el verano en la penísnsula ibérica. Por más que esta temporada haya sido excelente, por más que la gente de la piscina cada año me trate mejor, por más que las fiestas del pueblo hayan sido el broche de oro de cada verano en Cercedilla, por más que este año ya esté mas cerca que nunca de quedarme en España, este socorrista vagamundo necesita y decide comenzar una nueva aventura por el viejo continente y por tierras africanas.

Este viaje comenzó hace casi dos meses atrás, cuando hice la compra de los pasajes con mis grandes amigos de las aerolineas Ryanair y Easyjet, eligiendo como destinos las ciudades de: Lisboa, Porto, Marrakesh, Fez, Roma, Tampere (Finlandia), Riga (Letonia), Oslo (Noruega), Berlín y la vuelta a mi querida Madrid. Pero la vida tiene muchas vueltas, y por una de esas lindas sorpresas que nos llegan por el simple hecho de estar vivos, despiertos y atentos este viajero va a cortar su itinerario por la mitad para poder regresar antes a Madrid y viajar por otro universo. Otro universo que tengo muchisimas ganas de seguir descubriendo y disfrutando en tan linda compañia.

Pero este vagamundo no emprende este nuevo viaje vacacional en solitario, sino que lo hace acompañado por su amigo Pepe, otra persona que disfruta muchísimo de la naturaleza como el que suscribe, otro ser que intentar reflejar con sus fotos las sensaciones que se anima a vivir en cada uno de sus paseos o viajes, un hombre que en más de una ocasión me hace pensar que es mas niño que todos mis sobrinos juntos. Pero bueno, la aventura está dada de esta manera y ya está a punto de comenzar.

jueves, 4 de agosto de 2011

Segunda Subida Anual a los Siete Picos

Por segundo año consecutivo decidimos hacer cima en la montaña emblema de Cercedilla, los Siete Picos.
A pesar de las malas condiciones climáticas con las que amaneció el día, emprendimos la aventura y a eso de las 7 am estabamos en el Puerto de Navacerrada para empezar la caminata luego de una breve asamblea.
El frio, la neblina y la humedad dominaron el paisaje durante la primer hora de caminata, en la que alcanzamos el primer y el segundo pico. Fue en la transición hacia el tercer pico que el cielo comenzó a despejarse y pudimos empezar a disfrutar un poco de las vistas que ofrecen estas cimas y del calor del sol, que ya se hacía necesario.
La caminata siguió tranquilamante, entre conversaciones, bromas, fotos, chistes y algún que otro hombre mimetizándose con la naturaleza en medio del bosque.
Ya al final del recorrido pasamos por Navarrulaque y para rematar la caminata tuvimos que volver corriendo desde Camorritos para llegar a tiempo a nuestro trabajo en las piscinas.

jueves, 14 de julio de 2011

Por tercer año consecutivo, Cercedilla (España)

Por tercer temporada consecutiva me vine a trabajar a tierras madrileñas, mas precisamente en la sierra de Guadarrama, en el pueblo de Cercedilla. Creo que mucho más para contar de este pueblo no tengo, solamente decir que vivo en el mismo departamento del año pasado, que el regreso a este lugar significó el reencuentro con muchísima gente amiga, y que trabajar este tiempo sirve para poder viajar luego.

Cercedilla 2011


Tambien una de las cosas que más me gusta de venir aquí, es que la belleza del sitio es abrumante, y aunque ya llevo mucho tiempo viniendo acá no puedo dejar de maravillarme con los 7 Picos, por eso alguna que otra mañana he salido a caminar antes de entrar al trabajo. Y para eso que mejor que salir con un gran guía montañes, ese es mi amigo Pedre, que conoce este lugar como pocos...

Tempranito a la mañana, me voy a la montaña

viernes, 10 de junio de 2011

Compilado de Sudamerica 2011

P1050610 [50%]Paso de JamaArturo el LibertadorMirafloresLimaLima
Casa de las LetrasMenúBarrancoSkate Park de MirafloresMercado de TrujilloPescadito frito
Señoras desayunandoPlaza CentralPatio con amigosRuinas de Chan ChanChan chanFuego veloz
MiradasMirada de abuelaPlayitaCevicheMúsculosAtardecer

Sudamerica 2011, un álbum en Flickr.

Un compiladito con algunas de las fotos más significativas de este viaje que atravezó los paises de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Brasil.

sábado, 2 de abril de 2011

De Caracas - Sao Pablo (Brasil) - Aeroparque y el regreso a Rosario

Fue así que luego de 75 dìas de viaje, decidì regresar a mi país, a mi tierra, con las ganas de ver a mi familia y de comer comida Argentina. Por eso desde Caracas tomé un avión que hizo escala en Sao Pablo y luego llego a Aeroparque.

Aeropuerto Sao Paolo - Brasil


Luego de recoger la mochila, me tomé un colectivo de linea, me fui a Retiro y en un autobus de "El Pulqui" emprendi el regreso hacia Rosario, con la sorpresa de poder comer tres ricas empanadas en el camino.

De Retiro a Rosario

lunes, 28 de marzo de 2011

Barcelona, Lecheria, Puerto La Cruz y el Parque Nacional Mochima - Venezuela

En Santa Elena me conecte a internet y por suerte habia conseguido una persona de CS que me daría alojamiento, en este caso Rub. Llegué con el autobus y en medio de su sesión de peluquería fue a recojerme al sitio donde me bajé equivocadamente y así fue como empecé a recorrer esta ciudad, junto a la de Lecherías y Puerto La Cruz. Luego de un recorrido en coche que incluyo vista del atardecer en lo alto de una montaña conocí el “Arbol para vivir” una curiosa construcción en la que viven muchísimas familias. Por la noche hubo Shawarma y Bowling.

Luego de un gran y suculento desayuno familiar que incluyo empanada de pabellon criollo la recorrida me llevó por el casco histórico de Barcelona y luego hacia Puerto La Cruz, donde conocí el embarcadero.

Barcelona, Lecheria y Puerto La Cruz - Venezuela


Al día siguiente tomé una embarcación que me llevaría a las playas de Puinare, donde disfrute de un día muy tranquilo y en soledad en una playa que estaba casi a mi entera disposición.

Muchísima gente me hablo a lo largo de mi estadía en Venezuela del Parque Nacional Mochima, por eso me levanté nuevamente temprano y me fui para la población de Mochima. De la misma ciudad salen embarcaciones que te llevan a recorrer algunas de las tantas playas increibles. Esta excursión te llevaba a los puntos más importantes como el “Santuario de los Delfines” donde se encuentran más de 250 ejemplares de esta especie viviendo en aguas abiertas y en total tranquilidad y seguridad. Es tanta la costumbre que tienen a ser visitados por embarcaciones cargadas de turistas, que los delfines parecen posar juntos para que uno pueda obtener videos o fotografías de ellos. Luego de navegar un rato entre delfines y fotografías nos dirigimos a una playa super tranquila donde disfrutamos del sol y el agua por casi 2 horas. Volví al pueblo de Mochima al caer el sol. Desde ahí tenía que tomarme un bus hasta la salida del pueblo, luego otro hasta una ciudad a 15 minutos, y desde ahí otro más que me llevaría a la locura de la ciudad de Puerto La Cruz en algo asó como una hora de viaje. Por eso llegué de noche a la ciudad, donde me tuve que tomar otro autobus que tardo como una hora para que me lleve al centro de Barcelona, donde debía tomarme el ultimo autobus que me levaría para la casa y que brillaba por su ausencia. Después de un largo rato de espera, decidí tomarme un taxi y afortunadamente llegué sano y salvo a mi destino.

Parque Nacional Mochima - Venezuela


Mi último día en esta zona, transcurrió en el pueblo de Puerto Piritu, población de pescadores que se encuentra a casi una hora de Barcelona, y que es el sitio donde mucha gente de la esta ciudad va a veranear o a pasar el fin de semana. Ahi estuve con el papá de Ruth conociendo un poquito, comiendo mazamorra y almorzando en el mercado. Por la tarde luego de una siesta reparadora volvimos para Barcelona, donde luego de aprender a cocinar arepas me puse a preparar mi mochila para emprender mi regreso a Caracas, desde donde tomaría mi vuelo de regreso a Argentina con previa escala en Brasil.

viernes, 25 de marzo de 2011

La majestuosidad de la Gran Sabana y Santa Elena - Venezuela

Atravezando la Gran Sabana para llegar a Santa Helena.

A bordo del autobus me dí cuenta de que ya estaba solo nuevamente, y que esta soledad se siente bastante rara, despues de más de dos meses sintiendo lo contrario... Y así entre pensamientos salió el autobus de la ciudad de Caracas y me puse a conversar con mi acompañante, una señora de Santa Elena de Huairen, que se dirigia hacia Ciudad Bolivar, luego de haber realizado unos tramites burocraticos en la capital. Ella estaba viajando junto a tres compañeras del hospital, y resultó que una de ellas iba a seguir camino hacia Santa Elena, por lo que ya quedé con esa señora para seguir realizando el recorrido.

Mientras pasaban los kilometros la charla con la acompañante fue pasando de un tema a otro, y así la señora me habló de su postura Chavista, aunque debo decir que no era extrema, ya que criticó mucho a su presidente por diversas razones, lo que me dio a entender que si bien ella lo defiende a Chavez, no come vidrio, y por lo tanto conoce los errores y las cosas en las que se estan tomando posturas equivocadas y que no son beneficiosas para nadie.

Llegamos a Ciudad Bolivar a eso de las 4.30a y afortunadamente conseguimos los dos ultimos lugares disponibles para viajar a Santa Helena por 100 BsF. El unico inconveniente era que el autobus salia a las 6.30 de la mañana, por eso debimos esperar en medio de una terminal de autobuses con mucho movimiento y en medio de mucha gente con cara de pocos amigos. Entre café, charla y musiquita en mis oidos pasaron las horas, se acercó el momento en el que deje la mochila en la parte trasera del autobus y subimos al mismo, para emprender este largo recorrido que estimativamente tiene una duración de 12 horas.

Una vez que comenzó el trayecto se sentó a mi lado un chino-brasilero que estuvo unos dias conociendo Caracas y algun que otro lugar de Venezuela. Fuimos una buena parte del camino charlando como podíamos. Luego de algún que otro control policial, descendimos del autobus en un restaurante para poder desayunar o almorzar pero como estaba muy justo con el dinero no compré nada. Por eso algunas personas me invitaron a comer con ellos y así fue comí casabe, y cachapas con queso y pollo.

Siguio el trayecto hasta que el autobus empezo a subir una cuesta metiendose en una zona de montañas. Luego de un cambio repentino de temperatura aparecio rodeandonos una zona de selva totalmente descontrolada. Selva que intentaba sanarse de esa herida con forma de carretera que la atraviesa y que fue obra de la mano y la maquinaria del hombre. La forma que la selva tiene de sanarse se manifiesta como venganza lenta y pacifica que se aprecia en la vegetación que cubre cada señal de transito, asi también en las plantas y arboles que inclinaban sus ramas sobre el gris asfalto intentando recuperar esos 6 metros de tierra arrancados de las entrañas de la selva. Y fue así que senti el olor a tierra mojada que perfumaba nuestro pasar. Olor que se desprendia de esa tierra tan fertil y húmeda, tierra que al mojarse abrazaba cada particula de oxigeno que flotaba en el aire con su perfume. Y esa fragancia tenia tal intensidad que por un momento solamente quise bajar del autobus, agarrar un poco de tierra mojada con mis manos, acercarla a mi nariz y darle un bocado. Fue muy extraño lo que senti, era tan intenso y fuerte ese aroma que por un momento desperto en mi una sensación olvidada en la niñez en la que solía comer tierra. Luego de ese momento de hipnosis me sentí infimamente pequeño y vulnerable ante la grandeza de esta selva en la que me encontraba inmerso y que estaba atravezando en un autobus.

Hundido en esas sensaciones y pensamientos abandonamos todo ese verde para llegar a la inmensa majestuosidad de “La gran Sabana”. Y frente a esto me sentí más pequeño que antes, pero a la vez inmenso, y así comprendi tambien que en este suelo que es la armazon del planeta el tiempo es otro tiempo, y esta tierra de las Grandes Mesetas es un oasis donde la historia se olvida y se revela a la vez. Esas formaciones rocosas han sido lavadas de su vestidura -cuando la tuvieron- por milenios de lluvias, son formas de roca desnuda, reducidas a la grandiosa elementalidad de una geometría telúrica. Son lo monumentos primeros que se alzaron sobre la corteza terrestre, cuando aún no hubiera ojos que pudiera contemplarlos, y su misma vejez, les confiere una aplastante majestad....
….Cada meseta se presenta con una morfología propia, hecha de aristas, de cortes bruscos, de perfiles rectos o quebrados. La que no se adorna de un obelisco encarnado, de un farallón de basalto, tiene una terraza flanqueante, se recorta en biseles, afila sus angulos, o se corona de extraños cipos que semejan figuras en procesión. De pronto, rompieron con esa severidad de lo creado, algun arabesco de la piedra, alguna fantasía geológica, se confabula con el agua para poner un poco de movimiento en este país de lo inconmovible. Es un río que se arroja al vacío y se deshace en arcoiris sobre la cuesta jalonada de árboles petrificada...
...Se adivina que arriba, en las cumbres, en el escalonamiento de las últimas planicies lunares, hay lagos vecinos de las nubes que guardan sus aguas virgenes en soledades nunca holladas por una planta humana. Hay escarchas en el amanecer, fondos helados, orillas opalescentes, y honduras que se llenan de noche antes del crepúsculo. Hay monolitos parados en el borde de las cimas, agujas, signos, hendeduras que respiran sus nieblas; peñascos rugosos, que son como coágulos de lava -meteoritas, acaso, caídas de otro planeta. No hablamos. Nos sentimos sobrecogidos ante el fausto de las magnas obras, ante la pluralidad de los perfiles, el alcance de las sombras, la inmensidad de las explanadas. Nos vemos como intrusos, prestos a ser arrojados de un dominio vedado. Lo que se abre ante nuestros ojos es el mundo anterior al hombre....
...Estamos en el mundo del Génesis, al fin del Cuarto día de la Creació. Si retrocedieramos un poco más, llegaríamos adonde comenzara la terrible soledad del Creador -la tristeza sideral de los tiempos sin incienso y sin alabanzas, cuando la tierra era desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo.


Fue así que el autobus siguió avanzando al filo del abismo que se crea entre el día y la caída de la noche, no sin antes haber sido bendecidos por una de las tantas nubes que decidio volver a la tierra para seguir dotandola de vida. A la vera del camino una familia de indigenas nos hizo señas para refugiarse de la lluvia y para volver a su hogar en alguno de los poquisimos poblados que se cruzan. Y es la sonrisa de esos niños al recibir algo para comer, o al ser abrazados por alguna vestimenta seca, o en la mirada de ese bebé mientras era amamantado por su madre que no tendría más de 13 años que uno confirma que en este sitio el tiempo no es antes ni después, sino que nuestro tiempo es ahora, y que en ese ahora estaba viviendo uno de los momentos mas impactantes, movilizadores e inolvidables de mi vida.

Este viaje en autobus me llegó tanto que me pareció una falta de respeto intentar describirlo con mis palabras, por eso lo que está escrito en italica es un es un estracto de un capítulo del libro “Los Pasos Perdidos” de Alejo Carpentier.

Santa Helena de Huairén.

Esta ciudad no parece estar en Venezuela ya que aquí se puede salir tranquilamente por la noche. Por eso luego de llegar al hostel y dejar las cosas sali a caminar un poquito para dar un vistazo y conseguir algo de comer. Luego de la cena me fui a la habitación y me encontré con que después de más de dos meses estaba solo en una habitación, situación que aproveché para escribir y tratar de plasmar un poco algunas de las tantísimas sensaciones que me movilizaron durante las ultimas horas.

Al día siguiente intente hacer una excursion pero como no habia gente suficiente tuve que quedarme con las ganas, por lo que decidi quedarme tranquilo en la ciudad, cruzar a Brasil para sacar dinero del cajero, recorrer un poquito la tierra carioca y luego volver a Santa Elena. Aproveche que tenía plata y fui a una librería que me habian recomendado, donde compré 9 libros por 46 BsF (algo así como 6 dolares), una iniciativa que tiene su base en el socialismo de Chavez y que me pareció estupenda. Pero esto tiene dos contras si se le pueden llamar así: la primera es que solamente son libros seleccionados por el gobierno y que siguen un discurso similar al de este los que pueden conseguirse; la segunda es que en Venezuela no pude advertir una cultura general por la lectura. Sostengo esto ya que no vi a casi nadie leyendo en la vía pública, en los colectivos, o en la playa, y estando casi tres semanas en este país aquí puedo decir que es una característica de la población. Por la noche me sumé a la charla informativa que estaba teniendo un grupo de gente que iba a hacer la excursión de 6 días al Roraima. Fue ahí que conocí a Bruno Illius, un antropologó alemán que estaba en la zona por sexta o septima vez, en esta ocasión para escribir un libro acerca del turismo y como el mismo había afectado a las poblaciones indígenas de la zona. Con este señor estuve varias horas hablando acerca de un montón de cosas, y como a buen antropologo se me ocurrió pedirle su opinión acerca de un libro que años atrás me marcó muchísimo, “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castaneda. Según Bruno, el escritor nunca tuvo estas experiencias en propia persona, sino que escribió el libro basandosé en experiencias de otras personas que fueron parte de otros libros. Me contó que un amigo suyo hizo una investigación que terminó convirtiendose en un libro donde se citan los textos de los cuales Castaneda tomó información y que esto fue confirmado personalmente por el propio autor.

Al día siguiente por suerte pude conseguir otra persona para hacer una excursión por la Gran Sabana y de esa forma conocer un poco más de cerca esta maravilla. El acompañanante fue un francés que venía viajando desde Brasil. Nos pasaron a buscar por el hostel, lleve mi mochila a la oficina que estaba en la terminal de autobuses y comenzamos el recorrido que nos llevó a varias cascadas y sitios impresionantes de esta basta región que me conmovió muchísimo más. Después de casi 6 horas de excursión volví a la terminal donde me tomé el autobus socialista hacia Ciudad Bolivar para seguir mi recorrido hacia la costa.


La Gran Sabana - Venezuela